El puro, es un producto natural que respira durante toda su vida hasta el momento de ser degustado. La sequedad y los olores pueden perturbar sus características.

Para conservar su calidad inicial y poder terminar la fase de maduración, hasta que el puro sea fumado, y guardar todas sus cualidades originales y de gustativas, es conveniente y obligado " mimarlo".

Para ello hay que crear un ambiente adecuado, o lo que es lo mismo, conservar el puro en un humidor para que mantenga la humedad ideal.